| Fisionomía urbana |
| Tafalla - La Ciudad | |||||
Página 1 de 2 LA FISIONOMIA URBANA
La plaza es punto de reunión de los Tafalleses y escenario de los principales acontecimientos. La original fuente es casi símbolo de nuestra ciudad.
El trazado urbanístico de Tafalla arranca de la Edad Media, las referencias más antiguas sobre su emplazamiento se remontan al S. X, coincidiendo con las campañas de Abderramán III contra Pamplona en el año 924. Según esto, la ciudad medieval debió nacer con una clara función defensiva en la ladera meridional de la colina de Santa Lucía. Este estratégico emplazamiento determinó la trama urbanística del núcleo primitivo de la población, adaptado fielmente a la topografía del terreno (barrio de La Peña). En la cumbre se alzaba un castillo fortificado, hoy desaparecido. Se componía de gruesos muros con garitas y troneras flanqueadas por torreones, pesas y puentes levadizos para defensa de los patios y las dependencias.
La Baja Edad Media supuso una etapa de expansión y desarrollo para la ciudad sobre todo el S. XV Al propio tiempo, todo este conjunto urbano se dota de fuertes murallas al compás que se construye el Palacio Real, conformándose así un amplio recinto fortificado que se mantendrá hasta bien entrado el S. XVIII, pese a que tanto las fortificaciones como el palacio fueron demolidas casi por completo en 1516, tras la conquista de Navarra. La muralla se comenzó a construir en tiempos de Carlos II y fue Carlos III "El noble" quien la amplió y reedificó con fuertes muros almenados de sillares y con macizas torres. Todavía es posible reconstruir su perímetro en el actual trazado urbano. De este amplio recinto quedan restos detrás del Ayuntamiento, también en la calle Recoletas, donde se aprovechan torreones cúbicos de grandes sillares, asimismo hay un hastial importante de muro frente a Recoletas y al palacio de los Mencos. Este último se puede identificar con la antigua puerta de Berbinzana, una de las principales de acceso al recinto. Del resto de las fortificaciones no quedan vestigios. En el S. XVII y XVIII la ciudad comienza a organizarse fuera del recinto medieval y se expande por la llanura ocupando el terreno hacia el río. El cambio más importante que experimentó la ciudad se produjo a lo largo del siglo XIX. Se dio en el antiguo solar que ocupaba el palacio real y que a lo largo de los años se había convertido en una ruina de la que los vecinos aprovecharon los sillares para construir sus casas. Aquel palacio de grandes magnitudes ocupaba el lugar en el que hoy se abre la Plaza de Francisco de Navarra y debía ser más extenso aún que ella, porque la longitud de esta última sólo corresponde al antiguo patio de armas del edificio real. Tanto supuso para el urbanismo tafallés este cambio, que la calle más importante de la ciudad dejó de ser la tradicional calle Mayor, y pasó a ser el antiguo Camino Real, que en la actualidad está representado por la calle Severino Fernández. |

Cosas que pasan en Tafalla
considerado el "Siglo de Oro"- Tafalla duplica ahora su superficie y se expande por los actuales barrios de San Pedro y Santa María, organizándose a lo largo de la calle Mayor de trazo sinuoso que discurre paralelo al Cidacos, atravesando la ciudad de parte a parte. Esta vía se convierte en una artería principal adquiriendo una importancia que todavía hoy conserva.